
Fibrilación auricular: lo que necesita saber
Una arritmia es un ritmo cardíaco irregular y existen varios tipos. La fibrilación auricular, también conocida como FA, es la más común y afecta aproximadamente a 3 millones de estadounidenses, según la Asociación Americana del Corazón.®Puede provocar coágulos de sangre, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca y otras complicaciones relacionadas con el corazón. Cardiólogo Babak Yasmeh, MD, quien está certificado en electrofisiología cardíaca clínica y enfermedades cardiovasculares, explica esta afección común, los síntomas y los tratamientos.
¿Qué es la fibrilación auricular?
La fibrilación auricular (FA) comienza como un ritmo cardíaco irregular y rápido en las aurículas. Una frecuencia cardíaca normal en reposo no supera los 100 latidos por minuto; sin embargo, con la FA, la frecuencia cardíaca puede oscilar entre 100 y 175 latidos por minuto. El cambio de ritmo puede comenzar lentamente, pero puede intensificarse y volverse más constante con el tiempo. La FA no siempre presenta síntomas y muchas personas desconocen que la padecen.
Pero algunos de los síntomas pueden incluir:
- Sensación de desmayo
- Dificultad para respirar
- Fatiga extrema
- Dolor de pecho
- Palpitaciones del corazón
¿Cómo se diagnostica la fibrilación auricular?
La fibrilación auricular (FA) se suele diagnosticar mediante una exploración física, una revisión del historial médico del paciente y pruebas diagnósticas. La prueba principal para diagnosticar la FA es un electrocardiograma (ECG), que registra la actividad eléctrica del corazón. En algunos casos, se pueden utilizar pruebas adicionales, como un ecocardiograma (ecografía cardíaca) o un monitor Holter (ECG portátil), para obtener más información.
¿Cómo se trata la fibrilación auricular?
La fibrilación auricular (FA) es una afección manejable y existen numerosas opciones de tratamiento para ayudar a controlar los síntomas y reducir los riesgos. El objetivo es controlar la frecuencia y el ritmo cardíacos, prevenir la formación de coágulos y reducir el riesgo de accidente cerebrovascular. Se pueden utilizar medicamentos como betabloqueantes o bloqueadores de los canales de calcio para controlar la frecuencia cardíaca, mientras que los anticoagulantes (diluyentes sanguíneos) ayudan a prevenir la formación de coágulos. En algunos casos, los médicos pueden recomendar procedimientos como la cardioversión, donde se administra una descarga eléctrica para restablecer el ritmo normal, o la terapia de ablación, que consiste en destruir el tejido que causa las señales eléctricas irregulares. Los cambios en el estilo de vida, como mantener una dieta saludable, hacer ejercicio y controlar el estrés, también son cruciales para el manejo de la fibrilación auricular.
¿Qué complicaciones pueden surgir si no se trata la fibrilación auricular?
Si la fibrilación auricular no se trata, puede provocar complicaciones graves. El riesgo más significativo es el accidente cerebrovascular, ya que los latidos cardíacos irregulares pueden provocar la acumulación de sangre en las aurículas, lo que podría formar coágulos que pueden llegar al cerebro. Otras complicaciones incluyen la insuficiencia cardíaca, ya que la capacidad del corazón para bombear sangre eficientemente se ve comprometida y, en algunos casos, un ritmo cardíaco irregular a largo plazo puede debilitar el corazón con el tiempo.


